30 oct. 2010

DEMASIADO TIEMPO PARA OLVIDAR

 

 nubes

Minutos eternos, imposibles.

Un recuerdo nimio no puede ocultarse tanto en los pliegues del abismo.

Nada se compara a no poder recordar.

Nada tan absurdo, tan extraño.

Lo cotidiano se deforma hasta la nada.

Todo esfuerzo es inútil; sigue el mismo acorde en el piano.

Se repite ad infinitum, cual onda en el agua,

cual atardecer.

Cambio de tema como estrategia y nada, che.

Nada cambia.

Sólo se desprenden más células muertas.

Sólo noto que el piso muta en techo.

Y mis alas se desangran.

Cla9

5/10/10

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