9 ago. 2009

Memorias de una tarotista frustrada,

Memorias de una tarotista frustrada.
Parte 1
Amistades peligrosas

Que la cara regordeta de Mirtha apareciera enmarcada en el círculo de la mirilla de mi puerta de calle podía significar dos cosas: que había llegado el folleto nuevo de los productos que me vendía a la fuerza o que tenía una cita con Juan y quería que le haga una tiradita de Tarot para saber como le iría.
Mirtha aparecía solo en esas dos ocasiones y sin aviso, abusando de mi sentimiento de culpa por haberla dejado sin trabajo cuando tuve que cerrar la feria americana en el 2002.
Así fue que de ser mi empleada había pasado a ser mi amiga por decreto, tomándose una confianza que yo no le había dado. Ella se victimizaba y yo me culpaba, mecanismo perverso que se utiliza en la mayoría de las relaciones. (Así decía una parte del curso de tarot marsellés)
Ese día yo no estaba de humor para recibir visitas, en honor a la verdad, nunca estoy de humor para recibir visitas indeseadas y mucho menos en domingo.
Aún así, la atendí.
-Ay, Mary, estabas durmiendo, perdoname.- Dijo entrando y poniendo bajo mis ojos el libro de Avon…- Hay una lencería erótica nueva que te va a encantar.
Disimulé un bostezo y la hice pasar a la cocina.
El escenario mostraba de una pila de platos y ollas sucias sobre la mesada, producto de una cena de sábado. Espectáculo deprimente si los hay.
- Ay, Mary, no lavaste los platos, parece que tuviste visitas anoche. ¿Quién vino? ¿Vino tu Chuchi?
-Si.- dije arrastrando la ese y juntando los huesos de pollo a la provenzal cuyo fuerte aroma me hizo tener que contener las náuseas.
-Bueno, mirá, mientras vos limpiás yo te preparo unos matecitos.- Dijo y sin esperar autorización, buscó el mate, la yerba y puso la pava al fuego.
-¿Ya que estás me podrías dar una manito, no?.- Estuve a punto de decir pero en cambio dije:
- ¿Como van tus cosas con Juan?
-Ay, Mary, justamente de eso te quería hablar. Necesito que me hagas una tiradita. Resulta que ayer íbamos a encontrarnos y se borró. Me dejó plantada en la esquina como una boluda, y no va que justo pasa mi marido con el auto y casi me ve, me tuve que esconder en el porche de una casa, para mí que volvió con la otra, sabés, me dijo Susana que lo vieron salir de la casa de la yegua esa…
Mirtha terminó con el cuento de sus desencuentros cuando yo secaba la última copa y la guardaba. Me sequé las manos con el repasador, respiré hondo, recité para mis adentros tres Ave María y busqué el mazo de Tarot.
Ella esperaba ansiosa picoteando las últimas migas de la torta de chocolate que había sacado de la heladera, sin dejar de hablar, por lo que el tapete rojo que uso para las tiradas quedó moteado de gotitas de saliva color marrón. Conteniendo el asco que me producían desplegué los arcanos sobre las salpicaduras.
Las cartas no decían nada nuevo sobre el futuro de Mirtha, tampoco sobre su presente ni su pasado, pero yo había aprendido a suavizar el mensaje de los arcanos, dándole un tono positivista y esperanzador, táctica con la cual se evita que el cliente se vaya ofendido y no vuelva más.
Aunque Mirtha no era una clienta propiamente dicha, ya que ella nunca tuvo intención de pagarme las consultas, así que lo último que faltaba es que se ofendiera por algo. Claro, yo era “su amiga” y mi laburo y mi tiempo no valían nada.
Rumiaba en silencio la manera de decirle suavemente que Juan no tenía ni la menor intención de formalizar con ella porque la cogía de lástima y que el marido le metía los cuernos con una rubia flaquita, cuando el timbre volvió a sonar.
Esta vez adoré a quien fuera que viniese a interrumpir una situación que me estaba rompiendo los quinotos.
-Ay, Mary, si es Juan decile que pase. Le dije que iba a estar acá.- me dijo Mirtha con una risita histérica.
- ¡Me estás cargando! ¿lo citaste acá? ¿a MI casa? .- Le pregunte con incredulidad.
- Sss…si…¿por?
Volví a la cocina y sin decir palabra busqué la cartera de Mirtha, su saco, su bufanda y su libro de Avon y con un gesto que no dejaba lugar a dudas –cuando estoy furiosa mis gestos no dejan lugar a dudas- le tiré todo encima y le señalé la puerta.
-Pero…¿Qué pasa, Mary?
-Pasa que me tenés las bolas al plato. Sos una caradura, una ventajera y una desubicada. ¡Invasiva! ¡tomatelás! ¡y de ahora en adelante si querés que alguien te tire las cartas sacá turno por teléfono y pagale la consulta ¡miserable!
- Te juro que no entiendo nada…-dijo con la voz estrangulada.- ¡si somos amigas!
- Andá a la puta que te parió. –le dije dando un portazo.

No fue esta, sin embargo, la última noticia que tuve de Mirtha. La muy guacha me hizo mala fama por todo el barrio diciendo que yo la había maltratado.
Esa fue mi primera experiencia como vidente frustrada.
La segunda se las cuento en otra ocasión.

23 comentarios:

  1. Los "amigos" son así, a veces. Por eso, lo mejor es tener una consulta de tarot sólo por teléfono, así todo el que quiera "una tiradita" tiene que pasar por el aro y garpar, como corresponde.
    Cuando digo "una tiradita" me refiero a las cartas del tarot, no a otras clases de "tiraditas", que ahora no vienen a cuento y son una grosería que no cabe en este lugar tan serio.

    ResponderEliminar
  2. Le das la mano y se toman el brazo, te dás cuenta?:)
    Muy bueno, me sentí mirando todo desde una esquina de esa cocina.
    Besosss
    (fijate vos lo que son las cosas q en el ultimo del Club tambien hay una bruja consultando sobre el futuro)
    saludos, "maestra"
    glo

    ResponderEliminar
  3. ¡Ay, Mary! (disculpe, se me pegó), que poca paciencia que tenes con las amigas! ¡Encima que te hace mate! ¿Qué te cuesta "una tiradita"?
    Muy buen comienzo.
    Lo malo es que ahora tengo que esperar una bocha para ver como sigue. Grrrrrrr.

    ResponderEliminar
  4. Enrique: trato de imaginarme como sería una "tiradita" telefónica y la verdá, la verdá...se me complica un poco.

    Glopiz!! vengo de leer allá!! jajaja transmisión de pensamientos, brujilda. jaja

    don Checho, mire, mucho para contar no hay, resulta que la Mary tuvo una corta carrera como tarotista, por razones obvias. Carácter jodido el de la Mary!

    ResponderEliminar
  5. Me gusta mucho este estilo narrativo con detalles que condimentan el camino (como este: "recité para mis adentros tres Ave María y busqué el mazo de Tarot") y arman la atmósfera hasta llegar al final casi esperado.

    Como siempre tus letras no me dejan indiferente. Muy bueno

    ResponderEliminar
  6. LILS....tengo algo que pedirte, no me harias una tiradita????
    No sabia de tus virtudes con el tarot, aunque algo de temperamental habia observado jajajajaj..
    Muy auténtico el relato.♥♥♥

    ResponderEliminar
  7. Gracias Pepelui. La utilización de la primera persona brinda la ventaja de poder transmitir el estado de ánimo y los pensamientos del relator. A mi me gusta mucho ese recurso, aunque en algún punto limita y acota a una única visión.
    El problema cuando se escribe en primera persona, es que siempre hay algún desprevenido que piensa que uno está contando una experiencia personal. Pero cualquiera que me conozca un poco, sabe que yo nunca rezaría tres ave marías...jajaja!
    (al fin pude redactar el comentario sin errores)

    ResponderEliminar
  8. Lady Vi!! what surprise! jajaja
    Mirá, siempre y cuando haya efectivo, te hago las tiraditas que quieras!!! Pero te diré que siempre me sale más fácil lo otro. jajaja bienvenida, mujer!
    Acá nos juntamos una banda de locos.

    ResponderEliminar
  9. zarpada y confianzuda la mirta che... ay mary, la próxima no dibujes la info del más allá, que se la banquen!!

    ResponderEliminar
  10. Cuando la vea a la Mary le digo eso de tu parte, Cla...tengo turno para el jueves con ella. Ahora ya se hizo famosa y te cobra un ojo de la cara, que vaser.

    ResponderEliminar
  11. Una vuelta un "amigo" me cayó a mi casa amanecido un domingo a las siete de la mañana con un amigo de él, un total desconocido para mí. Al tiempo se me instaló en casa. El colmo fue cuando lo encontré con una mina en MI pieza. Ahí si me desquité con ganas y lo mandé a la puta que lo parió. Un saludito a Homero Buán.

    ResponderEliminar
  12. Así me gusta, Howlin. En realidad toda esta historia era una excusa para mandar a la puta que lo parió a todo aquel que lo merezca por cargoso y confianzudo. El amigo de tu amigo lo tenía bien merecido, y Mirtha también. :-)

    ResponderEliminar
  13. Ah! que vivificante es sacarse una hija de puta de encima...Es lo más esta Mary, la adopto.

    ResponderEliminar
  14. Una de las tantas máculas en mi curriculum laboral (ridículum, lo llama un amigo mío) es una consulta de tarot telefónico. Algún día le contaré alguna de las historias que oí. Esto no es difícil, lo otro, en cambio, me parece imposible por donde lo mire, a menos que se tenga un cuello muy, muy largo y fino.

    ResponderEliminar
  15. Bueno: que alguien me explique como es un tarot telefónico. ¡Que manera de chorear, por Dios! ¿Cómo sabés que te están tirando las cartas? Imposible.
    Ahora: ¿borra de café lee usted? Y si se borra, ¿cómo lo lee?
    ¿Y se puede leer algo con las cartas españolas? ¿Si le sale el ancho de espadas le grita truco o juega callada?

    ResponderEliminar
  16. Muy bueno Lils!!!
    Ayer pasé, leí y volé. Hoy vuelvo un minuto a dejar mis felicitaciones! Qué terribles esas "amistades" que no podemos sortear, no? Pero en el fondo está bueno conocer a todo tipo de gente, en la variedad está el gusto!!! Los que aspiramos a escritores tenemos que aprender a convivir y experimentar con todo! jajajaja
    Beso,
    Ceci

    ResponderEliminar
  17. Monique!! yo sabía que te iba a gratificar!!! jajaja besos!!

    Henry, me encantó lo de "ridiculum" creo que podría ser aplicable al mío también. Cuente, cuente!! esas anécdotas sirven siempre para enriquecer algún relato! En cuanto a lo telefónico, bueno, no hay nada imposible para una imaginación frondosa...jejeje

    A Don checho ya le entró la múltiple personalidad y está haciendo los chistontos de Pablito,che, perdonenlón, no lo puede evitar.

    Ceci, eso de "experimentar con todo" me gustó. :-)

    ResponderEliminar
  18. Comunicado interno: ayer Adrián me hizo notar que me adelanté por un día a mi turno, pido disculpas por mi despiste y prometo ser más cuidadosa en el futuro. Besos a todos!!

    ResponderEliminar
  19. Me enganchó el relato, y me hizo sonreir lo cual ya es mucho en mi caso, me entretuvo y eso no tiene precio, felicitaciones
    Saludos

    ResponderEliminar
  20. LILS, UN RELATO REALISTA ,SOLO QUE SU TITULO NO ES CORRECTO
    SERIA ANEDAS DE TAROTISTA BRECA
    TE DESMENTIS CUANDO RECONOCES QUE SE HIZO FAMOSA Y COBRA UN FANGOTE
    ADEMAS LAS TAROTISTAS TIENEN UN DOGMA
    POR CONSANGUINEIDAD , O AMISTAD , NO COBRAN PERO ELLAS SON MENSAJERAS DEL COSMOS Y LOS ARCANOS RE-CLA-MAN QUE SE ABONE A VOLUNTAD, PARA SABER DE SU EGOISMO O GENEROSIDAD

    ResponderEliminar
  21. Anhir, si tiene precio, dice la Mary que son doscientos pesos, que no te hagas la gila. :-)

    Bueno, Cachus,puede que tengas toda la razón, pero como confirmación de la excepción a toda regla, la Mary era una tarotista adogmática y poco generosa. Gracias miles por leer!

    ResponderEliminar
  22. ¡Qué buenoooooooooooo! No lo había leido Lils (voy con mucho retraso y ando mal de tiempo). En fin, prometo seguir pasando para leerles a todos.

    PD: ¿Me hace una tiradita a mi también? :-)

    Isa

    ResponderEliminar
  23. Isaaaa!! Welcome a la fosa...!
    Que le digo a la Mary si puede hacertela, mujé, que yo no tengo na que ve. En breve, la continuación. :-)

    ResponderEliminar