15 oct. 2009

TERCERA MIRADA capítulo 3 de 3

I

Don Ulises dejó la taza de café sobre la mesa; se recostó en la silla, haciendo equilibrio sobre las patas traseras y apoyando el respaldo contra la pared, y bajó la cabeza, apesadumbrado.
Esperó a que el peso de la revelación cayera en su sitio y empezaran los gritos.
Al no escuchar nada, levantó la vista. Fernanda y Javier lo miraban tranquilos, bebiendo sus cafés.
Don Ulises se tiró hacia adelante, haciendo golpear con fuerza las patas delanteras de la silla contra el piso.
-¿No se entendió?- preguntó.
-¿Lo qué?- dijo Javier.
-Esa historia me la contó millones de veces mamá- dijo Fernanda-. “El milagro de la vida”, lo llamaba ella.
-No, Fernanda, ningún milagro- dijo Don Ulises-. Capaz no me expliqué bien. Voy a ser un poco más crudo, y lo lamento mucho.
Don Ulises hizo un silencio, jugueteando con la taza vacía de café.
-El día que Fernanda debía nacer, no nació. El cordón umbilical se le enrolló en el cuello y murió.


II

-¿Morí? ¿Cómo qué morí?- dijo Fernanda mirando a su padre.
-Vos no, mi vida.
-No entiendo nada- dijo Javier.
-No es difícil de entender, Javier. Mi beba murió ese día. Con tu madre estábamos destrozados. Luego, entró aquella enfermera, nos dio el pésame, y dijo dos o tres boludeces más. Y de pronto, como si fuera lo más normal del mundo, nos dice que una chica (“una pendejita de quince años”, según sus palabras) había dado a luz a una beba y la familia quería deshacerse de la criatura. Yo escuchaba atónito. Dijo que ella podía hacer los arreglos, pero tenía que ser rápido.
Don Ulises dejó de jugar con la taza de café.
-Tu madre me rogó. Y, sinceramente, no tuvo que rogarme mucho. Le dije a aquella enfermera que aceptábamos. Ella tiró una cifra. Yo dije que sí y dejé a tu madre sola en la habitación, mientras iba hasta casa a buscar el dinero. Cuando volví, tu madre te tenía en brazos. Eras hermosa. Le di a la enfermera la bolsa con el dinero y ella dijo que mejor nos fuéramos ya. Salimos de ese hospital, contigo en brazos, con un miedo atroz. Los doctores pasaban al lado nuestro y yo pensaba que en cualquier momento alguno me agarraría del brazo y me preguntaría que estaba haciendo. Pero nadie nos detuvo, nadie nos preguntó nada, y salimos por esa puerta sin problemas.
Y llegado a este punto, Fernanda se desmayó.

III

-¿Compró un bebe, Don Ulises? No puedo creerlo- dijo Javier mientras trasladaban a Fernanda a la cama.
-No es algo de lo que sienta mucho orgullo.
-Tantos años. ¿Nunca supo nada de la madre verdadera?
-Tengo algunos datos...
-Voy a traer alcohol, Don Ulises. Se lo voy a hacer oler a Fer.
-Bueno.
Javier los dejó solos.
Don Ulises se sentó en la cama y acarició la cara de su hija. Ella se movió.
-¿Mi amor?- la llamó Don Ulises.
Fernanda abrió los ojos, los enfocó en su padre, y se puso a llorar.

IV

Javier llegó con más café. Los tres estaban en la habitación. Fernanda acostada en la cama y Javier y Don Ulises sentados en los costados.
-Tu madre te amaba con locura, Fer. Quiero que de eso no tengas ninguna duda. Habíamos pensado contarte, cuando crecieras, que eras adoptada.
-¿Y por qué no me dijiste eso, papá?
-Mereces la verdad, mi vida.
-¿Y por qué no antes? ¿Por qué ahora?
-Porque tu madre ya no se encuentra, porque yo estoy viejo, y porque los secretos nunca se quedan quietos dentro de uno. Los secretos bullen y queman. A tu madre la quemaron viva.
Don Ulises bebió un poco de café.
-Cuando creciste, hablé con tu madre. Le recordé nuestra promesa de contarte lo de la adopción. Pero a tu madre no le pareció buena idea. En verdad tenía miedo de perderte, de que ya no la quieras. Ustedes siempre fueron muy unidas y ella no quería perder eso. Y de pronto, empezó a tener miedo. Tocaban el timbre y tu madre se creía que venían a buscarte; alguien se le acercaba en la cola de la verdulería, y tu madre se ponía a gritar como loca. Comenzó a tener ataques de pánico cada vez más severos. El doctor la medicó, pero las drogas solo la empeoraron. No tuve más opción que internarla. Ese fue el segundo día más triste de mi vida.

V

-¿Eso te dijo la enfermera? ¿“Una pendejita de quince años”? ¿Nunca se te dio por averiguar quien era esa chica, papá?
-Si.
-¿Y?
-¿Qué queres saber? Si te cuento esto ahora es porque sé que no voy a vivir mucho más, y porque te quiero. Tu madre me hizo prometer que no te diría nada. No tuve opción, Fer. Creí que tendría alguna posibilidad de recuperarse, pero no fue así. Ahora no tiene sentido seguir con la pantomima.
-¿Eso fue para vos todo esto? ¿Sólo una pantomima?
-No me siento muy bien por lo que he hecho, pero tampoco me arrepiento de nada. Ya me odiabas de antes, que me sigas odiando ahora no cambia nada. Tu verdadera madre es ahora una mujer casada con tres chicos. Aquel día, sus padres le dijeron que habías muerto. ¿Queres aparecerte ahora y darle vuelta la vida? “Hola, mamá. Soy tu hija muerta que no murió”.
-A ella también le mintieron, papá.

VI

El auto frenó frente a la casa. Dentro del vehículo estaba Javier, Fernanda y Don Ulises.
-¿Es acá?- preguntó Fer.
-Si- dijo Don Ulises.
Era una casita humilde, con un patio delantero.
La puerta del frente se abrió y salió un chico. Detrás de él se asomó una mujer y le habló. El chico asintió con la cabeza y siguió caminando hasta el portoncito de entrada.
-¿Es ella?- dijo Fernanda.
-Supongo.
Fernanda bajó del auto.
-¿Qué vas a hacer, Fer?- preguntó Javier desde el asiento trasero.
Fernanda no contestó y cruzó la calle.
Abrió el portón, cruzo el pequeño patio, y se paró delante de la puerta.
Golpeó.
La misma mujer le abrió.
Hablaron un rato, no más de quince minutos.
Luego de ese tiempo, la mujer cerró la puerta.

VII

Viajaron en silencio.
Don Ulises, en un momento, no aguantó más y encendió la radio.
-¿Y?- preguntó al final Javier.
-Ya lo sabe- dijo ella.
-¿Y?- dijeron Don Ulises y Javier a la vez.
Fernanda los miró.
-Ya lo sabe- repitió


FIN.

26 comentarios:

  1. "Ya lo sabe" y... se desjeringó la hª dejandonos a dos velas. La clave fraseada pudiera referirse a la reacción de una madre agobiada, comerciante... la biológica, o al tratamiento respetuoso que recibieron los dos hombres. ¡Plim!! si a su progenitora, se le despertó o no, el sentido maternal Los verdaderos padres, los auténticos, fueron quienes la criaron. Pero... ese final, Adrián, no se lo perdono.

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  2. Angeles: ¡Perdonemé!
    Esto es pura ficción. Está basado en una historia real, eso sí.
    Y el final me salió así, no pude evitarlo.

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  3. ¿?¿
    qué pasó??
    que no entendí ese final... ya lo sabía o ya lo sabe ahora? uf.

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  4. Cla9: Ah, no sé. Ahora esta historia es suya, póngale el final que quiera.

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  5. Así que final abierto. Lindo. Le voy a llevar la contra a las que me preceden. :)
    Un final abierto es como la vida misma: una gran, inmensa, pizarra en blanco para escribir lo que queramos.
    Besos y me alegro de su retorno, mi estimado Adrián.

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  6. con que no se hace cargo... je. lástima. me gusta que las historias que leo me sorprendan con ideas que no son mías.. pero todo bien, no es su regla.
    salutis!!

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  7. Lils: Una que me da la razón.
    Y también, sino nos aguantamos entre nosotros...

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  8. Cla9: ¿Cómo que me haga cargo? ¡Primero exijo un análisis de ADN!

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  9. Don Checho, diga la verdad, ud. dejó ese final porque ahora va a escribir otra historia a partir de la madre verdadera ¿no?, mire como le tiro un hilo jejejeje
    Demoró pero... valió la pena, le mando un ósculo en la frente

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  10. Anhir21: Eeeeeehhhh...¡siiiiiiiii!
    ¡Me cagó la sorpresa, Anhir21!
    Gracias por el ósculo.

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  11. Adrián querido... cuando hablaste del "Lapsus " supe que no era Fernanda la que salio del hospital, pero...... de verdad semejante historia la dejas con el final abierto???????????? Nuuuuuuuuuuuuuuuu (como decís vos) no no no.... me niego! Tremenda historia... pero no te puedo creer que termine así....

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  12. Connie: ¿Y qué quería? ¿Perdices?
    Si me pongo muy dramático, me cagan a pedos. Si me pongo muy alegre, me cagan a pedos igual. Si dejo los finales abiertos para que cada uno lo cierre como quiera, me cagan a pedos también.
    Soy un incomprendido, snif...

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  13. Nahhh no se victimase hombre, creo que hubiera querido saber que pasaba, porque Fer no lo quería a su papa o porque Javi no podía laburar con el... que paso con su relación con la madre sanguínea, al menos que le dijo.... Ud. me la deja picando.... termínelo como Ud. quiera, pero termínelo mijito! ok.. ok... es su historia... haga lo que guste :( snif...

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  14. Connie: Lo suyo ya es de chusma, Connie. Deje a la familia vivir tranquila. Yo cuento algunas cosas, pero tampoco voy a estar escarbando en la herida, che...

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  15. Adrián.. diga que no ve los gestos no? mire , mire mi mano.... :)
    ¿Que? Le molesta que lo critique? no sea jodido y cuente todo... Besos!

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  16. :( fue chascarrillo.. me hizo sentir culpable y todo.... jajajaj Besos!

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  17. Connie: Hablando en serio, esta es la historia con que más me han pegado. Y todos sobre lo mismo: el final.
    Así que capaz que tienen razón...

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  18. ¡Pero quien le pegó?? diga, cuente, no es que yo sea chusma, vió, pero estaba sin querer con el oído apoyado en la puerta y escuché todo! sorry

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  19. Lils: Menos usted, que me hizo la gamba, todos.

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  20. Adrián, hablando en serio, creo que la trama estuvo tan tan buena que se esperaba un capitulo mas. darle un cierre. vos tenes esa magia para contar historias.... yo al menos prefiero que el cierre sea tuyo y no mío.
    No creo que te hayan pegado, la idea es que capitalices opiniones para que sumen en tu laburo, que ya te dije, es brillante. pero en esta me hubiera gustado un cierre. capaz este algún día el capitulo que habla Anhir2 ¿no? :)

    Lils... mira que sos solidaria eh!! jajajaj

    Besos!

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  21. ¡No sea codicioso querido!.... hágalo por amor al arte. va a ver que duerme mas tranquilo.

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  22. Connie: Tengo mejor amor al arte con unos pesitos en el bolsillo y una almohada nueva.

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  23. Lo comprendo Adrián.... Ud. es codicioso! Cuando sea grande quiero ser como Ud.
    No me va a venir con que me va a empezar a cobrar para leerlo no? porque se pudre todo!

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  24. Connie: ¡Nuuuuuu! Esto es absolutamente gratis.
    La cantidad de gente que he visto por acá escribiendo sin recibir un peso a cambio, sólo los que aman las letras pueden hacerlo. ¡Y que talento, por Dios!
    Este es el futuro, Connie. Nosotros estamos más cerca del lector que las editoriales, entendemos sus gustos y sobre eso escribimos. Damos placer gratuitamente y sus comentarios son nuestro combustible.
    (¡FAAAAA! ¡CUCHATE ESTA)

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  25. Essssssaaaaaaaaaaa vanesaaaaaaaa.... así me gusta, esa es la actitud. Encontré mucha gente muy talentosa por estos lares y mucha gente que solo hace catarsis... este no es el futuro Adrián querido, es el presente.... no ves? yo los leo, recibo placer a granel gratuitamente uffffffff casi me asustas. pero yo solo te corría..... ahora volvamos a la continuación del relato juaaaaaazzzz Besazo!

    PD: Despuès de leer tu respuesta insisto, cuando sea grande quiero ser como vos :)jajajaj

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