9 sept. 2011

El fantasma de mi espalda





Hace días que mi hijo me pregunta si veo al fantasma de su espalda.

Primero fue en la calle, no se en torno a que conversación me habló de él. Me preguntó si le tenía miedo. Le respondí que no sabía quién era y le pregunté si él lo conocía y dijo no sé. Si le tenía miedo, si le hablaba y como era, y también dijo no se, solo repitió que era el fantasma de su espalda.

Luego fue en mi casa. Estaba durmiendo una noche él tenía un poco de fiebre y alrededor de las tres de la mañana lo veo aparecer descalzo por la puerta de la habitación. Lo alcé y lo acosté a mi lado. Me levanté más temprano. Y mientras preparaba el mate en la cocina, escuché sus pasitos:

Te levantaste antes, mami –me dijo- ¿te despertó el fantasma de mi espalda?.

Otra vez el fantasma. Volví a indagar, ¿Cómo es, te acompaña, te habla?

El respondió naturalmente:

- Es el fantasma de mi espalda, está conmigo, pero no se como es, no lo veo y no me asusta.

Sin embargo lo acompaña y ahora hace las travesuras que supongo hace él. Si rompe algo, lo hace el fantasma de su espalda, sino quiere comer es que le guarda al fantasma de su espalda.

Comencé a informarme quizás mi hijo era un niño índigo o un niño cristal, pero ninguno de los indicadores que me mostraban describían las conductas de mi hijo. El tenía el fantasma de su espalda que lo acompañaba en cada uno de sus quehaceres diarios.

Hoy me sentí enferma, él se fue al colegio y dejó al fantasma para que me cuide, y no se si es por sugestión pero no me siento sola. A cada rato miro a los costados, con el rabillo del ojo esperando ver alguna presencia, pero no veo nada. Algo hay, eso lo se.

Por eso empiezo a creer que el fantasma de su espalda realmente lo acompaña y le da fuerzas cada día. Quizás el fantasma ocupa un lugar que él siente vacío.

Algunos dicen que son amigos invisibles, otros que es su angel de la guarda o alguien que esta aquí y lo cuida en cada uno de sus pasos. No se si existe o no... pero yo también siento su compañía.

2 comentarios:

  1. jaja mi primer hijo lo llamaba "Pacale", el tercero lo llama "Benito" y mi nieta Abril me señalaba el lugar donde "la nena" estaba cuidándonos. Jejeje debe haber un batallón de fantasmas en mi casa cuando se juntan todos...!

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