21 may. 2012

Arena (Duran Duran)

Arena ( Duran Duran)

Siguió la ruta del vinilo. Una mosca sobrevuela el viejo Winco, que Ismael adquirió como una ganga en el mercado libre de los usados. El mueble se tambalea un poco, pero el regocijo por su nueva adquisición lo hace prometerse una y mil veces que cuando tenga unas horas libres y las herramientas a mano, le va a enderezar la pata torcida. Ahora solo quiere escuchar la colección de los 36 discos de vinilo que el muchacho le ofreció sin subirle el precio, como bonus track por su compra. El mejor negocio de su vida.

Esperó sin embargo que todos se durmieran, no necesitaba interrupciones, tampoco que le arruinaran su momento de gloria con las palabras de siempre. Lo acomodó en esa habitación especial, cerca del miniKorg, mientras de su boca se deslizaba ese mismo fluido de satisfacción que al no poder tragar dejó caer sobre su ropa, como antes, cuando sus papilas gustativas desbordadas no habían dado ni un paso todavía.

El viento que nunca estuvo ausente, sonó como las campanas oxidadas de una iglesia abandonada, prodigada al ruego de sus fieles. La primera púa ya estaba entre sus dedos nerviosos, formando parte del ritual que se quebraba cada tanto por su fina consistencia, distraída, generando una impaciencia inusual. Siempre había sido un tipo cuidadoso, de los que guardan etiquetadas hasta las mejores horas, así que no le resultó difícil encontrar la bolsita denominada “púas”, colocarla cuidadosamente entre los temblores y esperar que “la maquinita prodigiosa” no defraudara sus empeños. Cuando desempolvó el primer disco y lo colocó sobre el eje metálico en el centro del plato sintió en su estomago un revolotear de pájaros nocturnos picoteando sus vísceras, el manual abierto sobre sus piernas le avisaba cada paso: empujar la pestaña del automático , bajar el disco, apoyar la púa sobre el borde … Transpiraba de nuevo, pero esta vez debajo de la piel reseca. Llevaba una musculosa negra, con las mangas cortadas, de esas que no inventan músculos inexistentes, pero que lo hacían sentir tan poderoso que hasta le endurecían un poco la carne, que blanca empezaba a desbordar entre las costuras desprolijas. No lo podía creer, cuando la W de su aparatito se iluminó y el rojo lo hizo sonrojar como si de nuevo estuviera “ chapando “ con la hija de la peluquera del barrio, nunca fue bueno para esos trámites pero las hormonas aunque un poco ruidosas se clavaron en los labios y no lo abandonaron hasta que su lengua saboreó el primer beso. Se puso a llorar cuando en la pila de portadas que empezaba a bajar se encontró cara a cara con Rick Wakeman y el LP de “ Viaje al centro de la tierra”. No los había revisado antes y aunque que sabía que el paquete contenía algunos de los Beatles prefirió el asombro y volver a mirar las tapas una y otra vez mientras escuchaba el disco, el mismo placer que sentía cuando al sonar Abbey Road de los Beatles trataba de parecerse a George Harrison . Pasó Vangelis, Emerson Lake & Palmer, Credence y hasta casi se tira de la ventana cuando Pink Floyd hizo su magistral aparición con Dark Side of de Moon, faltaban los Rolling pero ya tenía en la mano “ La máquina de hacer pájaros” y un pasaje para otra vida.

Escuchó la voz de su mujer que lo llamaba desde la habitación pero la conformó como siempre con esas dos palabras necesarias a la hora de dormir, que se resinificaban a medida que pasaban las horas. Como un niño sediento volvió a juntar las tapas que esparcidas por el suelo se parecían tanto, a un extraño cuadro de Dalí, el que nunca había pintado.

Lo vio en un rincón como si quisiera huir para no ser escuchado, sobresaliendo apenas de su caparazón violáceo. Sintió un conocido temblor pero lo sostuvo de nuevo, como si aquella vez, cuando había decidido destruirlo por completo el tacho de basura de la oficina le hubiera sido infiel. Se sintió ahogado y lo maldijo de nuevo pero se aferró a la última excusa con la clara convicción de que después de escuchar el último tema se aseguraría de deshacerse definitivamente de sus recuerdos.

Amanecía ya y el color del cielo se confundía con el fuego. La habitación se llenó de extraños sonidos, pero fue su tacto el que como un imán llevo sus manos hacia esas otras, que en carne viva intentaban sostenerlo. Todo transcurrió muy rápido, sin tiempo a saberse dormido o despierto. Las guerras no esperan y aquella parecía haber atravesado el planeta tierra solo para traerle su verdadero ser. Como si su segundo nombre cobrara una fuerza insospechada, las alas comenzaron a crecerle y sus ojos ahora ciegos se dejaron poseer por los sensuales movimientos que desde el cuerpo de una mujer intentaban elevarlo. Fue el grito de Barbarella, el que inundó su cuerpo de una fragancia aún desconocida y lo obligó a volar.

Huyeron por la ventana , perseguidos por pájaros y criaturas carnívoras, mientras una reina monstruosa y un científico amargado saboreaban su eterno despertar entre las sombras.

No recuerdo que fue de Ismael, los ángeles no tienen memoria y Pygar no fue la excepción, pero alguien me contó que a la mañana siguiente cuando abrieron la puerta de su habitación, la W del aparatito seguía titilando sonidos extraños y parece ser que una sustancia viscosa que nadie pudo descifrar lo había mojado todo. Hay cosas que nunca vamos a entender, hoy por ejemplo una pluma que cayó del cielo, rozó mis mejillas y se posó en mi boca . Me dio pena soplarla porque me hizo sonreír.


8 comentarios:

  1. Bienvenida Bibi. Vuelve el vinilo y nos deshacemos en el piso por obra y magia de los recuerdos. Lindo comienzo romántico.

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  2. Gracias por la bienvenida y la "yapa" la próxima no les doy trabajo extra jaja!
    Vuelve el vinilo!!!

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  3. La música envuelve la trama, y lleva al lector a sentirse ahí, en medio de la habitación, obsrvando y disfrutando todo.
    ¡Y qué final! Excelente.
    ¡Felicitaciones, Bibi!

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  4. Gracias Juanito..la música siempre está presente entre las palabras...Imagino que viste Barbarella no???... Cómo me gustan estas mescolanzas jajajaj...

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  5. guau. me encantó. todas esas realidades todas juntas... un verdadero flash. sólo faltaba rush... :-)
    beso bibi, y welcomeeeeeeeeeeeeeeee!!!!!!!

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  6. ...traigo
    ecos
    de
    la
    tarde
    callada
    en
    la
    mano
    y
    una
    vela
    de
    mi
    corazón
    para
    invitarte
    y
    darte
    este
    alma
    que
    viene
    para
    compartir
    contigo
    tu
    bello
    blog
    con
    un
    ramillete
    de
    oro
    y
    claveles
    dentro...


    desde mis
    HORAS ROTAS
    Y AULA DE PAZ


    COMPARTIENDO ILUSION
    EL OCTAVO CIRCULO

    CON saludos de la luna al
    reflejarse en el mar de la
    poesía...




    ESPERO SEAN DE VUESTRO AGRADO EL POST POETIZADO DE THE ARTIST, TITANIC SIÉNTEME DE CRIADAS Y SEÑORAS, FLOR DE PASCUA ENEMIGOS PUBLICOS HÁLITO DESAYUNO CON DIAMANTES TIFÓN PULP FICTION, ESTALLIDO MAMMA MIA,JEAN EYRE , TOQUE DE CANELA, STAR WARS,

    José
    Ramón...

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  7. Es verdad que faltaba Rush ...Clau pero podemos rescatarla del piso...
    Graciass y besosss!!

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  8. José Ramón nada mejor que una poesía para que la música siga palpitando!! Gracias por compartir!!!
    Saludos!!!

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