26 jul. 2012

Multi ... Incoloro


Tenía el cuerpo teñido de muchos colores, y esto lo mareaba.
Se dijo que no era un coya que presenta batalla al gris de la naturaleza que lo rodea luchando con sus gorros y ropas multicolores. No era un camaleón que se mimetizaba para sobrevivir, ni un arco iris asomando entre la leve llovizna.
Trató de lavarse, se arrojó aguarrás y se revolcó en el polvo, rascó su cuerpo como una vaca en la tranquera; pero nada daba resultado.
Desesperado buscó un precipicio y decidió lanzarse en él, cada cien metros que caía uno de los colores se le desprendía, sonrió al ver que cuando uno se proponía algo con énfasis podía lograrlo. Uno a uno los colores se le fueron despegando del cuerpo, cuando el rojo, que fue el último, dejó su cuerpo con un “zzzziiiiip”; se dio cuenta que estaba cerca del suelo.

7 comentarios:

  1. Buenísimo. Fantasía cruda.
    Me gustó mucho.
    ¡Saludos!

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  2. seguro el que vió después fue el negro...
    me encantó walter!!!!!!!!!!!!!

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  3. El rojo es el último color que lo contenía, el más incoloro de todos. Ahh maravilloso texto ... Me encantó !!!!!!

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  4. Gracias JUANITO
    Gracias CLAU
    Gracias BIBI

    traté de volver con algo cortito... jeje

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  5. Si quería desprenderse del arcoiris yo creo que era un homosexual reprimido. Perdón pero esto es asociación libre, no? Bueno, eso me sugirió. :)

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  6. Yo lo sentí como un pelotudo que no se conforma con lo que tiene, la necesidad de buscar en un precipicio lo que tiene en la mano.
    Pero bien puede ser un homosexual pelotudo que tampoco se conforma con lo que tiene ;).
    Asocie nomás!

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    Respuestas
    1. Así es, compañero (de blog jeje) la pelotudez es igualitaria.

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